
Alguna noche, al rozar mi mano con la tuya, serás quién yo quiera que seas.
Microrrelatos

Llevábamos tiempo sin vernos, desde aquel fatídico accidente que le costó la vida a Jaime. Yo me salvé por los pelos. Ella me había buscado, sin éxito, durante mis locos años de adolescencia. Pero hoy nos hemos encontrado en esta curva, y esta vez, ha decidido no soltarme.
