Siempre pensó que no iría al cielo. Aquel lugar, decía su padre, era una reunión de fracasados, gente triste y aburrida que hacía todo de acuerdo con la ley,..... Le hizo caso hasta el final. Una madrugada lo encontraron en un callejón con seis puñaladas en el cuerpo. Junto a él varias botellas de whisky y pastillas. En el último momento se acordó de su padre. Murió sonriendo, ya que sabía que no iría al cielo.
sábado, 3 de noviembre de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Un micro de tacto muy canalla, MariaLuisa, sin pliegues ni trampas. Desde el principio sabemos qué es lo que desea el personaje y qué le motiva.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho.
Un abrazo,
Qué bueno, María Luisa. Abre y cierra redondito. Impecable en su escritura. Abrazos van
ResponderEliminar