Tenía cincuenta globos en la mano y soñaba con salir volando como en las películas que veía cuando era niña. ¡Gracias!, tenía que ir al servicio – le dijo el vendedor de globos con una sonrisa, y le regaló uno.
Negro sobre blancos
Hace 18 horas

Generosa la criatura.
ResponderEliminarBlogsaludos